Para el guerrero, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
LA MIRADA INQUIETA
23 de abril de 2011
Pondre mis manos en la noche estrellada , espacio sideral en el que caminas , emblema de lo fecundo , llameante te comtemplo desde la cuspide de mi mirada
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