dame palabras de fuego
llename de aguas claras y ardientes
cubreme de besos
deleitame con belleza pecaminosa
mi ardiente lujuria llevala contigo
encierrame en el sabor de tus gluteos
deleita mi urgencia con tu ardor
Para el guerrero, no existe amor imposible. Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego. Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
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